viernes, 31 de julio de 2015

Grandes actores míticos e icónicos que se quedaron en agua de borrajas. No sabemos el porqué. 2ª parte

Would you fuck me?... I'll fuck me... I'll fuck me hard

Continuamos con  el maldito post, no por maldito, por malditismo, de la primera parte  de "Grandes actores míticos e icónicos que se quedaron en agua de borrajas". Míratelo aquí.

Ted Levine. ¿Would you fuck me?. Voz atronadora. El gran malo ninguneado del Silencio de los Corderos. Buffalo Bill. Presencia enferma, interpretación épica. El hipergesto extra pero imperceptible que sólo dan los grandes. Cómo asume que Clarice ha venido a por él. Sin alharacas. A Ted le vemos en series, Monk, y como secundario fijo, muy secundario de prestigio en algunas pelis buenas, Shutter Island scorssese. Su físico, pulcro, de señor, no tiene nada que ver con Buffalo Bill.

Dos actores de películas glam. Tonto ahora. Pero es que estos iconos se hicieron en los setenta. Ser maricón en una película sin avergonzarse o explicarse o tomar posición de ello, no se pasaba por la cabeza. Bailaban en carrozas imaginarias cuando sólo había adoquines y socavones.

Tim Curry. I am a just sweet transvestite, ha ha... Frank Further, no Rocky Horror. Aunque la peli se llame Rocky Horror Picture Show, Rocky era su creación rubia humana, blonde and tanned. Hablaremos de la película, el género, que nos fascina, en otro post. Ahora sólo Tim. Hizo la película. Sabemos que tiene una voz preciosa de texturas, melosa pero firme. Y debe ser reconocido por ello en su país porque le vimos en una miniserie británica sobre Shakespeare, y porque le llaman el "gato de Cheshire". Canta. Tiene discos. Las nuevas generaciones, le conocen por el payaso de It. Sale de mayordomo en muchos sitios. Hace series. Como asesino mejor perfilado por ser quién es, o quien fue, en Mentes Peligrosas y en Monk, donde curiosamente, se mide con Ted Levine. Ahora está gordo y viejo. Irreconocible.

Grandes actores míticos e icónicos que se quedaron en agua de borrajas. No sabemos el porqué. 1ª parte

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas de lluvia. Es hora de morir.

En otro post, hablábamos "de quién te ha visto quiente te ve", clica aquí, de ésos actores con proyecciones de chichinabo o peor, con pátinas oscuras, no oscuras, no, no populares en sectores progres, que su vida dio un giro de prestigio. El talento, no siempre eh, no se puede obviar como un estruendoso piano caído del cielo sobre el coyote.

No, aquí hablamos de actores, actorazos, que en sus albores protagonizaron películas, peliculones,  de culto,  y que ahora tenermos sus visages en zapeos como secundarios de caca en cadenas de caca. ¿Qué pasó?. Ni idea. Drogas, falta de profesionalidad, gilipollez irredenta, que ésto, infravalorada la cotinianidad, es un juez implacable en la continuidad laboral. O un cúmulo de todo ello. O un agente errático. O poca visión personal. Misterios del Universo. O no lo será. O es que no conocemos la mecánica de ciertos ambientes.

Malcolm McDowell. El Álex de La Naranja Mecánica, eso sí, con la mierdera voz de José Luis Gómez, ¿has visto lo que hace la guarra de tu hija?. ¿Qué más se puede decir?. Malcolm antes del Alex hizo un inquietante peliculón como If, de Lindsay Anderson. Después, vis cómica en la surrealista y genial Un hombre con suerte, también con Lindsay Anderson. ¿Después?. No más angry young cinema. Truños que aprovechan su estela de señor que acojona. Poco más. Hizo Calígula de Tinto Brass, El Beso de la Pantera, marcianada de Paul Schrader, señor que se merece otro post de cómo se hace para ir tan a peor, y El Trueno Azul, ejem. Le hemos visto en series. Tiene el pelo blanco, albino, y parece un señor que pasaba por ahí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...